miércoles, 20 de julio de 2016

Natillas



De aromas se llena la cocina
y sus volutas me trasladan
a un tiempo mejor y pasado,
volando en olor a canelas y vainillas,
me empino al borde de la mesa
saltando sobre mis puntillas.
Mi madre llena los platos,
de oro el manjar esperado
se empañan mis gafas de espesa
y cálida nube su vaho.
Con ansia mal contenida
recibo el caliente cazo,
me parece oír el chirrido
de la cuchara en su fondo.
¡Néctar! para mí rebaño
con pulcritud lo tostado,
mientras disputo a mi hermana
-¡me toca a mí! ¡a ti ya te ha tocado!

Me sacude la realidad de hijo disfrazada,
mientras baten las varillas,
y un día él como yo pensará
por sus volutas trasladado,
volando en olor a canelas y vainillas,
para sus hijos cocinando…
que nunca sabrán como aquellas natillas.