martes, 4 de enero de 2011

Érase

Hola mi buena amiga,
Te preocupa que mi triste poesía
Salga de un corazón enfermo
De una mente deprimida.
Tu atención te agradezco,
Pero no tengas cuidado
Soy un feliz jilguero,
A demostrártelo me apresto:

Desde que el sol apunta
La belleza me rodea,
El rocío brilla y tintinea
De las verdes hojas en las puntas.

Saludo a los primeros rayos
Que bañan mi alegre rostro,
Y sobre la hierba me postro
Con el unicornio que come tiernos tallos.

Henchida mi alma se siente
Por la paz que todo emana.
Canta el pájaro, croa la rana,
Y les hace coro con el crótalo la serpiente.

Mi pelo ondula con el fino céfiro.
Los hombres son todos hermanos,
Hacen corro tomados de las manos
Y cantan llenos de jubiloso estrepito.

La tierra incontaminada
Para todos da sus frutos.
Y los cielos impolutos
De limón dan granizadas.

Ya no hay más violencia,
Ni avaricia.
Ni hipotecas… …

Pero me veo obligado
Llegado a este punto
A acabar con el asunto
Con un “colorín, colorado…”

Porque esto no es más que un cuento
Y “este cuento se ha acabado”.


PD:
Siento si soy muy duro,
No he podido evitarlo.
Y es que no puedo olvidarlo:
Soy el Caballero Oscuro.