viernes, 28 de marzo de 2008

Un ripio

¡Cuantas olas han barrido mi playa!,
Tempestuosas y asoladoras
Cuantos vientos las arenas antaño doradas
Arrastraron al mar de mis horas.

Horas de vida en suspenso
Horas de oscuridad y tinieblas,
Horas que si ahora lo pienso...
¡Ay corazón! ¿Por que tiemblas?

Si el destino de los hombres en los astros está escrito,
Si el camino de mis pasos fue en la eternidad propuesto,
De ese futuro impuesto, que me ha sido prescrito
Desde el fondo de mi alma de este mi sino protesto.

Mi playa está desolada, mas rendirme ni lo pienso
Lucharé por mi mañana ya que mi hoy está muerto.
Levantaré hoy mi espada, guiaré mi nave a puerto,
Y en buscar una esperanza gastaré mi último aliento.